En 1989 la familia Mohn arrancó su actividad en España con la construcción de la biblioteca pública Can Torró en Alcudia, municipio mallorquín en el que la familia ha pasado sus vacaciones durante muchos años y a cuya historia se siente muy ligados.

La Bertelsmann Stiftung funcionaba y la aspiración de su creador, Reinhard Mohn, era la de expandirse internacionalmente. El proyecto, basado en un sistema de organización de bibliotecas pública alemán, fue muy innovador y encajó con éxito en la sociedad española.

Así, en 1995 nació la Fundación Bertelsmann con sede en Barcelona, y con la principal motivación de fomentar el interés por la lectura entre niños y jóvenes y la mejora del sistema de bibliotecas públicas.